lunes, 10 de abril de 2017

GANADORA DEL I CERTAMEN LITERARIO DE RELATO CORTO ''LETRAS Y DIEZMO''

HASTA ELLOS SE EQUIVOCAN de Esther Dominguez Soto


Los dioses contemplaban el malestar de los numantinos. Desde su mirador, observaban  los distintos grupos que se unían o se dispersaban para formar otros nuevos que continuaban discutiendo. Hasta sus oídos llegaban las opiniones. Un pastor se quejaba, los techadores habían dejado su trabajo. Los hombres que vigilaban el valle desde la muralla agarraban sus lanzas. Las mujeres lloraban y los ojos de los niños reflejaban miedo. Hasta los perros ladraban sin motivo aparente y el pelo de los gatos estaba erizado. Una diosa algo corta de vista –esas cosas también les pasan  a los inmortales-, intentaba identificar los rostros, los rictus. Al no conseguirlo, se dio por vencida y se volvió al dios principal.

  -¿Qué les pasa?

  -Los romanos andan cerca. Los humanos discuten si sería mejor rendirse a las legiones o plantarles cara.
    
  -¿Se rendirán? –la divina cabeza negó, el gesto triste.  

  -¿Se les enfrentarán?  -nuevamente la cabeza se movió, esta vez, afirmativamente.  La diosa temió preguntar. Finalmente lo hizo. 

  -¿Cómo acabará todo esto?

La respuesta llegó como un  trallazo. –Muy mal. Los romanos son muchos y los numantinos  muy pocos.
   
La diosa no se dio por vencida. 

  -¿Por qué no paras a esta gente? Tú todo lo puedes.

  -Son demasiado orgullosos. Contra eso, poco puedo hacer.
   
   -¿Y los romanos? ¿Tampoco?  -La diosa calló. ¿Qué más podía decir? El dios la miró con gesto avergonzado.

   -Les dimos demasiada ambición a unos y demasiada dignidad a los otros. Cuando  acogieron a los fugitivos de los Bellos y ganaron la batalla a Roma, se granjearon  el odio eterno de un imperio humillado. No supimos ver el peligro –se encogió de hombros. –A veces, hasta los dioses nos equivocamos.

   
Todos se fueron retirando en silencio. El mirador quedó vacío. En el cielo nubes de tormenta.

Copyright © Dino Lupani (Italy)